
Pensar juntos el regreso
Una restitución no termina cuando los ancestros regresan. Comienza mucho antes, cuando una comunidad decide cómo quiere recibirlos.
1. Mientras la investigación continuaba avanzando en Chile y Suiza, surgió una pregunta que ningún archivo podía responder: ¿cómo debía prepararse el regreso de los ancestros?
La respuesta comenzó a construirse en la Región de Magallanes. Desde octubre de 2025, el Equipo de Trabajo de Restitución Kawésqar se reúne periódicamente para reflexionar sobre las decisiones culturales y comunitarias que acompañarán este camino. Cada encuentro ha permitido compartir conocimientos, escuchar distintas miradas y construir acuerdos en torno a una responsabilidad común: preparar un regreso respetuoso y coherente con la historia que estaba siendo reconstruida.
2. Las conversaciones han abordado aspectos profundamente humanos: ¿Cómo serán recibidos los ancestros al regresar a su territorio? ¿Qué ceremonias acompañarán ese momento? ¿Qué palabras deberán pronunciarse? ¿Qué presentes serán intercambiados? ¿Cómo compartir esta experiencia con las nuevas generaciones? ¿Qué memoria queremos dejar para el futuro?..
No existen manuales para responder estas preguntas. Cada decisión ha sido fruto del diálogo entre personas y familias que han querido aportar su experiencia, su memoria y su compromiso con este proceso. Esa construcción colectiva constituye uno de los aspectos más singulares de la Restitución Basilea 2026 y demuestra que una restitución no consiste únicamente en trasladar personas de un lugar a otro, sino también en preparar el significado que ese regreso tendrá para quienes lo reciben.
3. Paralelamente, la Mesa Local de Memoria y Restitución Kawésqar ha acompañado este trabajo desde una perspectiva técnica e institucional, permitiendo coordinar acciones entre servicios públicos, museos, universidades y organizaciones colaboradoras. La complementariedad entre ambos espacios ha permitido avanzar respetando los distintos ámbitos de responsabilidad de cada participante.
Más que organizar una ceremonia, este trabajo ha permitido fortalecer vínculos entre familias, recuperar espacios de conversación y proyectar nuevas formas de transmitir la memoria a las futuras generaciones. Quizás ese sea uno de los legados más importantes de todo este camino.
